Los principios del SEIU sobre la vacunación para el COVID19

Las y los afiliados al SEIU son trabajadores esenciales, al frente de la lucha contra la pandemia que ha devastado a nuestras comunidades. Al tiempo que confrontamos la triple crisis de la pandemia, el colapso económico y la continua injusticia racial, nosotros exigimos que los negocios corporativos y los líderes electos no sólo nos alaben, sino que nos respeten, nos protejan y nos paguen. Ya que luchamos por la seguridad, la justicia y la equidad para nosotros, para nuestras familias, para la gente a la que nosotros cuidamos y damos servicio, y para nuestras comunidades en su totalidad, hacemos un compromiso con los siguientes principios en relación con la vacuna para el COVID19:

  1. Las vacunas son una tecnología comprobada para evitar la propagación de la enfermedad. La vacuna para el COVID es una herramienta de crucial importancia para proteger a nuestras familias, a nosotros mismos y a nuestras comunidades, mientras luchamos por poner fin a este virus mortal. Invitamos a las y los afiliados al SEIU a ponerse la vacuna.
  2. La distribución de la vacuna debe ser equitativa y transparente, y debe dar prioridad a las poblaciones más duramente golpeadas por el virus, como los trabajadores esenciales, la gente con problemas de salud subyacentes y las poblaciones de color que fueron desproporcionadamente impactadas.
  3. Las vacunas deben aplicarse sin costo, y a los trabajadores debe dárseles tiempo libre pagado si es que el proceso de vacunación requiere faltar al trabajo.
  4. Los empleadores no deben utilizar las vacunas como substituto de los protocolos de seguridad y control de infecciones para el trabajador, ni de asegurar el acceso al equipo de protección personal. 
  5. Los planes de distribución de la vacuna deben abarcar educación y actividades de alcance que involucren de manera profunda y significativa a los trabajadores y trabajadoras esenciales y a nuestras comunidades.
  6. Los planes de alcance y distribución deben reconocer el impacto del racismo estructural en las causas del trauma y los altos niveles de desconfianza respecto a la vacunación en las comunidades de raza negra y morena.
  7. La mejor aproximación para alentar una vacunación universal es mediante la educación y ponerse en contacto con la gente; no haciendo obligatoria la vacunación.