Principios de SEIU para una reforma migratoria integral
SEIU cree que el actual sistema de inmigración está resquebrajado y debe ser actualizado y sustituido por uno que responda a las necesidades de los trabajadores estadounidenses e inmigrantes en la economía mundial del siglo XXI. En nuestra calidad de mayor sindicato de trabajadores inmigrantes y segundo sindicato más grande de los Estados Unidos esperamos que los líderes de nuestra nación adopten soluciones prácticas a nuestros problemas de inmigración y que reconozcan que las medidas punitivas anti-inmigrante no son ni realistas ni viables. No sólo es correcto, sino también vital para los intereses a largo plazo de nuestra nación que tratemos a los trabajadores inmigrantes según los más altos valores de nuestra nación. El hacer esto acercará entre sí a todos los trabajadores, independientemente de su origen, y construirá la fuerza y unidad de los trabajadores para que podamos abordar mejor los innumerables desafíos que azotan a las familias trabajadoras de Estados Unidos.
SEIU cree que la única manera de abordar plenamente nuestros virulentos problemas de inmigración es a través de una reforma integral que arregle las fallas interrelacionadas de nuestro resquebrajado sistema actual. La necesidad de una reforma integral es urgente, no sólo para los inmigrantes, sino para todos nosotros. Hasta que no entre en vigor, las arbitrariedades de nuestro actual sistema seguirán arrastrando nuestra economía hacia abajo y se registrará una lista cada vez mayor de víctimas, entre ellas: los trabajadores, que sufren una disminución de salarios y malas condiciones de trabajo; las familias, que son separadas de sus seres queridos; y las comunidades, que son cada vez más degradadas por los estrictos pero ineficaces esfuerzos de aplicación.
En contraste, una vez que se logre la reforma integral:
• Todos los trabajadores serán trabajadores legales, y se pondrá fin al actual sistema de niveles de la mano de obra basados en el estatus migratorio;
• Los futuros inmigrantes tendrán una vía más segura, legal y ordenada para llegar a nuestras costas;
• La reducción del flujo ilegal en gran medida reducirá el reclamo de medidas punitivas que deshonran nuestros valores, y
• Los inmigrantes estarán mejor integrados y menos propensos a la explotación, tendrán éxito más rápido y contribuirán más a nuestra economía de múltiples formas, tales como el pago de más impuestos.
Para lograr esto, SEIU cree que cualquier reforma de las leyes de inmigración debe incluir los siguientes elementos:
• Legalización merecida. Un mecanismo realista y rápido mediante el cual las 12 millones de personas indocumentadas que actualmente viven en los Estados Unidos puedan estar bien con la ley. No es realista esperar que se pueda deportar a 12 millones de personas, incluso si fuera deseable. Alguna vía a la ciudadanía es la única solución práctica y humana. Todos los programas sometidos al Congreso y apoyados por SEIU exigen a los trabajadores pagar una multa significativa e impuestos atrasados, someterse a una verificación de antecedentes e ir al final de la línea de otros que están esperando para entrar en el país legalmente. SEIU también apoya el DREAM Act, la legalización de inmigrantes indocumentados que han crecido en este país, como componente base de una reforma integral.
• Futuro flujo de trabajadores inmigrantes. Reemplazar el actual flujo de trabajadores indocumentados con un flujo legal y regulado de modo que en el futuro todo trabajador sea trabajador legal. Los anteriores intentos de reformar nuestras leyes de inmigración han fracasado porque no han aportado ningún mecanismo para que los inmigrantes vengan aquí legalmente en tiempos de crecimiento económico o para satisfacer las necesidades a largo plazo de nuestra fuerza laboral que envejece. SEIU apoya la idea de una comisión permanente que estudie y regule el sistema de visas de trabajo para garantizar que exista una estrecha relación entre el número y tipo de visas disponibles y las necesidades de nuestra economía. Cualquier nuevo programa de visas de trabajo debe diseñarse para impedir la explotación del trabajador al facultarlo a luchar contra empleadores abusivos y, por tanto, debe incluir: requisitos estrictos de cumplimiento de las normas laborales, la portabilidad de visas para que los trabajadores puedan cambiar de empleos, el derecho a afiliarse a sindicatos, la protección plena a sus derechos laborales y civiles y la capacidad de peticionar por sí mismos, sin intervención del empleador, la residencia permanente y ciudadanía. Por último, el nuevo programa de visas basado en el empleo debe permitirles a los trabajadores traer con ellos a los miembros de su familia inmediata pasibles de autorización de empleo.
• Mayor cumplimiento de la legislación laboral. Los empleadores inescrupulosos a menudo emplean una mano de obra indocumentada, porque piensan que al hacerlo pueden violar las leyes laborales con impunidad y obtener una ventaja competitiva frente a empleadores que cumplen con la ley. La enérgica aplicación de leyes laborales y de derechos civiles, eliminará el poderoso incentivo que estos empleadores tienen para contratar a trabajadores indocumentados.
• Unificación familiar. La reunificación familiar ha sido siempre un principio básico de la política de inmigración de Estados Unidos y, en aras de nuestro interés nacional, así debe continuar. La separación de la familia no es natural y crea una poderosa presión para la inmigración indocumentada. Por otra parte, las familias juegan un papel clave en la integración de los inmigrantes en la vida estadounidense, incluida la prestación de apoyo social y económico a los adultos y la enseñanza de valores y destrezas a los niños para que tengan éxito en la escuela, la sociedad y el trabajo.
• Asegurar las fronteras. Un objetivo clave de la reforma integral de inmigración es asegurar nuestras fronteras, pero décadas de militarización de la región fronteriza y la gran ampliación de nuestros recursos de vigilancia en la frontera sólo han aumentado las muertes en el desierto y enriquecido y profesionalizado a las redes de contrabando organizado y de traficantes de drogas. Lo que no han logrado es reducir la entrada no autorizada. De hecho, al interrumpir el flujo migratorio circular que una vez prevaleció entre los EE.UU. y México, el levantamiento de las defensas fronterizas ha aumentado la estadía de migrantes no autorizados en Estados Unidos. Como resultado, estas políticas fallidas han aumentado de hecho el número de inmigrantes indocumentados en nuestro lado de la frontera. En SEIU creemos que la manera más realista de asegurar nuestras fronteras y restablecer el respeto de la ley es facilitar canales seguros y ordenados para que los inmigrantes entren legalmente a nuestro país. También creemos que la vigilancia de la frontera será más efectiva a largo plazo en impedir la entrada de malos elementos si le rinde cuentas a las comunidades fronterizas y se realiza sin sacrificar el debido proceso y otros valores estadounidenses básicos.
• Vigilancia interna. SEIU apoya una vigilancia interna coherente con nuestros valores como nación que esté diseñada para obtener resultados más que aterrorizar y dividir a las comunidades. Esto requiere una revisión judicial, el acceso a los tribunales federales y la detención limitada y humana. Únicamente en el contexto de la reforma integral de inmigración, apoyamos un mejor sistema de verificación de empleo obligatoria que sea preciso, proteja la privacidad y no sea pasible del mal uso de parte de los empleadores.
• Integración de los Inmigrantes. La integración de los inmigrantes fortalece a nuestra nación al permitirles aportar rápida y plenamente a nuestro futuro compartido. Haremos que la experiencia de la inmigración sea mejor para los inmigrantes y los trabajadores estadounidenses si invertimos fondos federales en integrar a los inmigrantes en clases de inglés, de cultura y leyes de EE.UU. Debemos facilitar la inclusión y participación del inmigrante en nuestras instituciones principales, como seguro de salud y educación. Con el mismo fin, debemos apoyar los esfuerzos de los gobiernos estatales y locales para ayudar a integrar a los nuevos estadounidenses en nuestras comunidades.
• Alianzas bilaterales con los países que nos aportan inmigrantes. La solución a largo plazo a la inmigración incontrolada es fomentar un desarrollo económico real y empleo sostenibles en los países que aportan inmigrantes, para que los trabajadores de esos países no tengan que dejar su país natal para mantenerse a sí mismos y sus familias. Para ello, SEIU cree que es fundamental ampliar la colaboración con los países de América Latina, el Caribe y todo el mundo.

